Estereotipos sobre bibliotecólogas y bibliotecólogos

        Natalia Ruiz me recordó (obvio) instantáneamente al hombrecito del sombrero gris, es verdad que no todos son feos,  lo que si (si no adelantamos la partida) todos vamos para viejo, algunos llegan antes otros con un poco de retraso, me recordé de Natalio, al final por mucho que se cuidó de la tos llegó como todos a la Recoleta.

Es inquietante enterarse que existen personas que derriban mitos ancestrales (La imagen social del Bibliotecario), prejuicios y defienden imágenes corporativas, lo primero es como convencer a todos que los gemelos Ixbalanqué y Hunahpú no danzaron para enfrentarse y vencer a los señores de Xibalbá, bueno en realidad no todos estamos  muy convencidos que ocurrió,  pero eso son los mitos.  Ahora  defender imágenes corporativas,  que somos hermosos y jóvenes, que la cultura nos rebalsa,  que el amor a la lectura es nuestra esencia, que somos necesarios para el país, que nuestra actividad es vital, que sin nuestra labor todo se desarma en la trama social, que merecemos los más altos puestos... .   Recuerdo que hace algunos años,  un grupo de profesionales de la Orden (Bibliotecólogas y bibliotecólogos) llego a establecer un plan de acción para lograr al fin ser reconocidos por la sociedad toda:  llamar a concilio a los otros profesionales que trabajaban en medios de comunicación y por su intermedio incluir en las pautas de esos y otros medios; cuñas;  incluso espacios dedicados a este noble afán que los reunía (por obra del equilibrio del universo aquello no fue),  no llegaron a tener ni siquiera una mención en algún diario de cobertura local, ni radio, ni televisión (Internet no tenía la presencia actual).


Ser gallego es sinónimo de tonto y bruto (RAE lo afirma), pero nadie en su sano juicio se permitiría pasar este conocimiento vulgar como un referente en la toma de decisiones, apenas si alcanza para chistes, entonces si ser bibliotecóloga o bibliotecólogo lo convierte en un anciano, insufrible y sabelotodo, entonces reinvéntese sea  "House M. D."

Ser  profesional es distinto de tener una vocación en la vida, si logramos  juntarlas una maravilla para nosotros y para el mundo, si sólo es un profesional más y trabaja para ganarse la vida, no confunda eso con su vida privada, tampoco es recomendable confundir su vida privada con su trabajo diario.


Ms. Dewey, la mítica bibliotecóloga de Microsoft



No es sponsor, ilustramos el estereotipo y su uso










Comentarios

  1. Nos parece interesante la postura de vocación y actividad profesional.

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